¿Podrianos cambiar la pagina?


Cuando escribo, deseo.
Deseo que todo no sea mas que un pequeño jardin que cuelga de mis ojos, y se balancea al viento tibio de la memoria.
Espero no desaparecer.
Te espero.



martes, 24 de mayo de 2011

Costas

Recuerdo haberme acercado tanto
que no distinguía a un ciervo de una alondra,
aunque me dijeses que los dos volaban
en un aleteo tenue
acaso algas de lluvias intensas o ciertas costas
a la deriva del amor.
Recuerdo al naufrago varado
en un renglón de la noche mientras el ruido
de los hielos resquebrajándose
en el tibio sigilo de dormir juntos
mirando el sol sostenido
de la piel tirante.
Y en ambos casos, la recurrente pregunta,
alzando los hombros hasta enmudecer guerras;
quizás fuimos en el más inteligente de los sentidos,
el aroma a enamorarnos de las uvas que colmaban
las horas,
o el tiempo mismo de permitirnos taladrar
con las lenguas el paladar dulce del uno sobre
el otro,
de insinuar que navegábamos juntos encima,
tan encima que ahora, aun creo ahora,
estoy encima de ti,
encima de tus costas,
enmarañado suave
por entre arenas y encima, solo encima
de ambos, muy juntos…

jueves, 5 de mayo de 2011

Amor

Nadie me dijo que habías dejado de ser por la mañana.
Te busque,
entre vendas viejas que colgaban del cielorraso recién
lastimado.
Pero, nadie me dijo que vos no estabas más.
Y eso que los vi;
y les pregunte a todos y a cada uno
si te habían visto.
Será que el repetir deja de hacer misterioso lo no dicho
en su momento,
será que dejaste de ser por la mañana.
Y ahora, cada atajo que hago por mi cuerpo, creo verte;
pero solo es frío,
es frío que moja los charcos de la cara con la que
ando por acá.
Una de amor; repetida.
Hasta el cansancio común de las tantas tardes que se ahorcan
jugando con la oscuridad,
hasta hacer que todo sea antiguo y de un final lleno de
ausencias.
Pero ahora,, siempre que me dejan, te busco ensayando
cara de naufrago
en el océano agujereado
que pierde silencio en sus rincones.
Siempre que me dejan
limpio los vidrios enmohecidos,
y a otras confundo con vos,
y a otras les pregunto en mi confusión,
y no entienden,
y se asustan y se van
tan rápido que me pierden en seguida.
Pero insisto; y te busco.
Una de amor; repetida…